Hidatidosis y echinococosis son términos que se aplican indistintamente para denominar a los procesos parasitarios causados por las formas adultas y larvarias de tenias pertenecientes al género Echinococcus.
CICLO BIOLÓGICO. DESCRIPCIÓN
Echinococcus granulosus es una tenia pequeña, de 2 a 8 mm de longitud, que presenta una forma aplanada típica de estos parásitos y cuyo cuerpo (estróbilo) está formado por tres o hasta cuatro anillos (proglótides) en diverso grado de maduración sexual y gravidez que, como en otras especies de tenias, se desprenden cada cierto tiempo del cuerpo del cestodo, permitiendo así la salida de los huevos al exterior, con los desechos fecales. La forma larvaria de Echinococcus granulosus es el quiste hidatídico, que puede desarrollarse en diversas vísceras.
Estas tenias tienen un ciclo biológico indirecto, con intervención de un hospedador definitivo (perro doméstico y diversos cánidos silvestres), y un hospedador intermediario, representado por multitud de mamíferos herbívoros (con especial mención al ganado ovino).
Las personas constituyen un hospedador intermediario accidental, cuyo papel epidemiológico reside, no en el que ejerce como tal hospedador, al constituir un fondo de saco del ciclo, sino en el que juega al perpetuar la presencia del parásito en el entono con acciones concretas como alimentar directamente a sus perros con vísceras crudas portadoras de quistes, o dejar al alcance de estos animales muertos potencialmente infestados.
- EPIDEMIOLOGÍA
La difusión y mantenimiento de la hidatidosis precisa, fundamentalmente, de la existencia de determinados condicionantes de tipo sociológico relacionados con prácticas ganaderas o cinegéticas que permiten la perpetuación del ciclo biológico del parásito.
- Factores necesarios iniciales
- Convivencia en el mismo entorno de los hospedadores definitivo e intermediario (fundamentalmente perro/oveja).
- Relación entre ambos que suponga el consumo de vísceras del segundo por parte del primero.
- Presencia del parásito.
- Factores extrínsecos
- Temperatura y humedad ambientales adecuadas para la supervivencia de los huevos en el ambiente.
- Existencia de agentes dispersantes que distribuyan los huevos desde las heces al medio.
- Factores socioeconómicos
- Prácticas agrícolas, ganaderas y cinegéticas inadecuadas (suministro de vísceras a los perros como alimento, abandono de cadáveres, utilización de aguas de riego de mala calidad microbiológica, etc.)
- Hábitos: contacto con perros, consumo de aguas contaminadas o productos frescos no lavados (frutas y hortalizas), contaminación de manos a través del contacto con suelo contaminado.
- Nivel de formación e información de la ciudadanía, especialmente en las regiones en la que el problema es más frecuente.
En nuestro entorno, el ciclo perro-ovino es el más importante. El ovino es el huésped intermediario más relevante por varias razones: la tasa de infestación suele ser alta en estos animales (especialmente elevada en animales mayores de 5 años procedentes de regiones con alta prevalencia), sus quistes son fértiles en un 90% o más de los casos, tiene una asociación estrecha con perros, y es el animal que se sacrifica de preferencia para consumo interno familiar inmediato.
- PATOGENIA
Los daños causados por las tenias adultas en el perro se limitan a lesiones locales en la mucosa intestinal.
En el hospedador intermediario, los efectos producidos son variables en función del propio hospedador, del órgano parasitado, del grado de infección, y de la virulencia del parásito.
En las personas el 81-87% de los quistes se localizan en hígado o pulmón, distribuyéndose el resto por otros órganos.
Los principales problemas originados por los quistes son de origen mecánico, debido al su crecimiento. Sin embargo, su ruptura puede provocar consecuencias graves, como infecciones bacterianas secundarias, diseminación de los protoescólices que origina una hidatidosis secundaria múltiple, reacciones anafilácticas, o incluso la muerte del hospedador.
- TRATAMIENTO EN PERROS
El fármaco de elección para el tratamiento de la equinococosis en perros es el praziquantel administrado cada 40-45 días, aunque también se han realizado experiencias con albendazol, mebendazol o niclosamida entre otros.
El praziquantel es un eficaz tenicida, pero no tiene actividad ovicida por lo que en caso de desparasitarse por primera vez o si el tratamiento supera el plazo de administración de los 45 días y el animal estaba parasitado, las heces serán altamente infestantes y habrán de ser eliminadas con las debidas precauciones.
PREVENCIÓN Y CONTROL
Las actuaciones de prevención y control de la hidatidosis han de basarse en tres pilares fundamentales:
- Impedir el acceso de los perros domésticos a vísceras crudas susceptibles de estar contaminadas con formas larvarias de Echinococcus sp. (control en mataderos, destrucción segura de las vísceras infectadas, eliminación adecuada de vísceras procedentes de cacerías o monterías, control del abandono de cadáveres, etc.)
- Tratamiento regular de los perros de riesgo (zonas rurales o de alta prevalencia del parásito, perros de trabajo: pastoreo, caza…,) y destrucción de las heces sospechosas de estar contaminadas.
- Educación sanitaria, evitando las prácticas de riesgo que perpetúan la presencia del parásito en el entorno.
En resumen, la lucha frente a esta zoonosis puede dar resultados satisfactorios cuando, desde la educación sanitaria como base fundamental, se establecen programas de actuación basados en el conocimiento de la enfermedad, con especial incidencia en la protección del hospedador definitivo (perro doméstico), tanto evitando su parasitación impidiendo su acceso a vísceras contaminadas, como previniendo su actividad como diseminador de huevos infestantes, mediante pautas adecuadas de desparasitación.
DEPARTAMENTO DE SERVICIOS VETERINARIOS

