Más de 1.500 personas participaron la semana pasada en la instalación de pizarras públicas situada frente al antiguo edificio de Correos (actual Ayuntamiento de Madrid), en la Plaza de Cibeles, donde cualquier ciudadano podía completar la frase “Antes de morir quiero…”. La acción se realizó del 27 al 31 de octubre de 2025, en la semana previa a Todos los Santos, y reunió mensajes en varios idiomas con deseos y prioridades vitales que se repitieron con frecuencia: proyectos personales, amor, familia y amistad.
La iniciativa forma parte del Proyecto Estratégico para la Prevención del Duelo Complicado. Comunidades Compasivas de Madrid Salud, cuyo objetivo es promover la capacidad de afrontar las pérdidas y tejer redes de apoyo alrededor de quienes han sufrido la muerte de un ser querido. En nuestra sociedad, donde a menudo se niega la enfermedad y se esconde el dolor, abrir espacios públicos para expresar y compartir emociones ayuda a desatascar el proceso natural del duelo y a prevenir que se cronifique, con riesgos asociados como ansiedad, depresión o consumo problemático de sustancias.
La carpa “Antes de morir quiero…” adapta en Madrid una experiencia presente en más de 5.000 muros de 75 países, inspirada por la artista Candy Chang en Nueva Orleans tras la muerte de una persona cercana. Es, en esencia, una pizarra comunitaria que invita a reflexionar sobre la finitud y a priorizar lo importante. Al escribir un deseo, cada participante pone palabras a aquello que da sentido a su vida; al leer los de los demás, descubre una humanidad compartida que normaliza hablar de la muerte y del duelo.
Durante los cinco días en que la instalación permaneció en Cibeles, madrileños y visitantes se detuvieron para participar, fotografiar los paneles y conversar con el personal informativo. La experiencia confirma que reconocer la muerte como parte de la vida permite valorarla y vivirla con mayor plenitud.










