“El viajero que no se vacuna se juega la salud”

Esther Redondo Marguello, Directora del Centro de Vacunación Internacional de Madrid Salud

Si Ulises hubiera pasado por el Centro de Vacunación Internacional de Madrid Salud antes de emprender su largo viaje de regreso a Ítaca, el héroe homérico habría llegado en mejor estado a su destino, aunque nos hubiéramos perdido La Odisea. Y si bien ahora los viajeros no tienen que lidiar con cíclopes ni cantos de sirenas, el mundo moderno guarda sus propios peligros: enfermedades infecciosas, mosquitos, aguas traicioneras y alimentos aparentemente inofensivos que pueden arruinar cualquier aventura. Antes de hacer el equipaje hay que informarse bien y preparar el cuerpo porque no hay mejor compañero de viaje que una buena salud. De ello hablamos con la doctora Esther Redondo, directora del Centro de Vacunación Internacional de Madrid Salud.

Departamento de Comunicación Externa. Dirección: Dionisio Aranda. Texto: Alejandra Acosta

Pregunta: Hola Esther. ¿Qué le dirías a quienes viajan a países de riesgo de contraer enfermedades infecciosas y pasan de vacunarse?

Respuesta: El viajero que no se vacuna se juega la salud, y no sólo la suya. Si regresa con alguna enfermedad, el riesgo se podría trasladar a la salud pública.

 

P: Serán casos excepcionales

R: No. Hay mucha gente que viaja a países de riesgo y no se vacuna.  Eso lo sabemos. No lo hacen por motivos diversos, entre ellos, porque desconocen que las citas se tienen que pedir con antelación. No puedes irte mañana de viaje y vacunarte el día anterior. Todas las vacunas tardan un tiempo en ser efectivas. Se necesitan como mínimo entre 7 y 15 días para alcanzar una inmunización eficaz. Además, hay vacunas que sólo requieren una dosis, pero otras requieren hasta tres dosis para completar la pauta. Por ejemplo, para la encefalitis centroeuropea se requieren varias dosis.

 

P: No me digas que hay que vacunarse para ir a países de Centroeuropa.

R: Sí, si vas a hacer senderismo o excursiones por los grandes bosques, por el Tirol o la Selva Negra, por ejemplo. Si vas a estas zonas boscosas te puede picar una garrapata que transmite la encefalitis centroeuropea, que es una enfermedad muy grave. Si no estás vacunada, y es una breve estancia, hay que protegerse a conciencia con calzado cerrado, calcetín y pantalón con puño que abraza el calcetín.

 

“Las vacunas necesitan entre 7 y 15 días para alcanzar una inmunización eficaz”

 

P: ¿Y para qué otros países europeos se recomienda vacunarse?

R: Se ha detectado una mayor circulación en algunos países europeos del virus del sarampión. Hay una alerta del Ministerio de Sanidad para revisar la vacunación contra el sarampión, sobre todo en personas jóvenes que sólo han recibido una dosis, de manera que se les complete la pauta con una segunda dosis.

 

P: En general, ¿qué países tienen mayor riesgo en un viaje?

R: El área siempre de mayor riesgo es el cinturón centroafricano. También algunos países del sudeste asiático.

P: ¿Qué funciones tiene un centro de vacunación internacional como el del Ayuntamiento de Madrid?

R: Nuestra principal función es el consejo médico previo a la persona que viaja fuera del entorno nacional, especialmente a países que pueden tener enfermedades endémicas o epidémicas. El asesoramiento incluye quimioprofilaxis de la malaria y vacunación.  Revisamos el calendario vacunal del viajero, tanto el sistemático como el específico en caso de que pertenezca a algún grupo de riesgo, y valoramos qué vacunas necesita según el destino. Además, damos recomendaciones sobre salud general Todo lo hacemos antes del viaje, no atendemos problemas postviaje, que son competencia de otros centros.

P: ¿Cuál es el volumen de viajeros que atendéis y qué perfil tienen?

R: Atendemos entre 11.000 y 12.000 viajeros al año. Tenemos un perfil muy variado. Desde turistas jóvenes hasta personas mayores de 70 u 80 años que se animan a viajar tras jubilarse. También muchos ‘mochileros’ sin ruta clara, y un grupo muy importante y vulnerable: los VFR (Visiting Friends and Relatives), que son personas que viven en España y viajan a sus países de origen, muchas veces sin estar bien vacunadas o en situación administrativa irregular. Aquí atendemos a cualquier persona, tenga o no tarjeta sanitaria, sea nacional o extranjera, tenga papeles o no.

 

El mejor consejo para alimentos: “Cuécelo, cocínalo, pélalo y si no, olvídalo”

P: ¿El error más frecuente del viajero inexperto?

R: Creer que por hacer un viaje en un circuito turístico en buenos hoteles, incluso de súper lujo, está exento de riesgos. Hay países donde no se cumplen las normativas de seguridad alimentaria y la higiene puede ser deficiente por más lujoso que sea el alojamiento, así que no hay garantías de que no te contagies de una enfermedad de transmisión orofecal. Puedes sufrir una gastroenteritis, contagiarte de una hepatitis A o de una fiebre tifoidea a través de los alimentos. Por eso siempre repetimos el consejo de “cuécelo, cocínalo, pélalo y si no, olvídalo”. Y el pélalo, es pélalo tú. En el buffet, no cojas ensaladas en crudo, no cojas macedonia o fruta ya pelada. Puedes coger una manzana, un mango, un plátano, pero los pelas y lo manipulas tú.

P: Lo de comer en puestos callejeros, descartado completamente…

R:  Ni se te ocurra. La población autóctona lo puede hacer porque está inmunizada, pero a un turista le puede arruinar el viaje. En México, por ejemplo, está lo que llaman la venganza de Moctezuma, que es una diarrea causada por un enterovirus, y contra esto no hay vacunas.

P: Y con los líquidos también hay que tener cuidado

R: Fundamental. No hay que tomar zumos de fruta porque están adicionados siempre con agua, no es aconsejable tomar cubitos de hielo ni aunque te aseguren que son de agua mineral, tienes que cepillarte los dientes también con agua mineral, hay que tener cuidado en la ducha, sobre todo las mujeres al lavarse el pelo para que no entre agua por la nariz.

P.- Hay mucha gente que no sabe que no puede bañarse en lagos y ríos, es decir, en agua dulce

R: En el mar te puedes bañar donde quieras. En ríos, lagos o pantanos está desaconsejado. En agua dulce puede haber parásitos. Un ejemplo es la esquistosomiasis, donde las larvas del parásito Esquistosoma se liberan de los caracoles de agua dulce. Entran a través de los dedos de los pies, pueden llegar a distintos órganos, como el riñón y los síntomas suelen presentarse meses después del regreso.

 

“Un error del viajero inexperto es creer que en un hotel de lujo está a salvo de riesgos”

P: Esa es otra. Hay enfermedades que no dan la cara hasta que ha pasado varios meses

R: Siempre le decimos al viajero que durante los seis meses siguientes desde su vuelta, e incluso hasta pasado un año, si tiene una fiebre rara, síntomas inespecíficos intestinales, renales o hepáticos que advierta a su médico que ha estado en tal país en una fecha determinada

P: Otra de las precauciones imprescindibles es usar repelentes de insectos. ¿Son eficaces?

R: Por supuesto, son muy eficaces y es imprescindible utilizarlos, sobre todo en África y el sudeste asiático, zonas tradicionales de malaria, y también para ir a Suramérica y Centroamérica, por el riesgo de contagio de Dengue, Zika y Chikunguya y de otra enfermedad que nos está dando muchos quebraderos de cabeza, el Oropuche. Hay que tener cuidado, sobre todo si se viaja a Cuba y a Centroamérica.

P: Recientemente conocimos el caso de un turista español que falleció de rabia tras ser mordido por un perro en Etiopía. Si nos muerde un animal, ¿qué hacemos?

R: Ahora tenemos una pauta rápida de la vacuna de la rabia pre-exposición que protege muy bien, pero no se vacuna a todo el mundo, solo si se viaja a una zona de riesgo y de una determinada duración. Si te muerde un animal susceptible de transmitir la rabia, lo más indicado es vacunarse post-exposición antes de 48 horas desde la mordedura. Esto es imposible en determinados destinos. Para eso sirve la vacunación pre-exposición, que te permite esperar días para ponerte la dosis. En todo caso, aunque sea un mes o periodo superior después de la mordedura, el consejo es acudir siempre a un centro de vacunación antirrábica para valoración y administración de la vacuna, ya que te puede salvar la vida.

 

“No es aconsejable bañarse en agua dulce. Puede haber parásitos”

P: Respecto a los seguros de viaje, qué debemos saber.

R: A todos los viajeros les decimos que fuera del entorno europeo deben suscribir un seguro de asistencia en viaje y que hay que estudiar muy bien el tipo de seguro más conveniente en función del país al que se viaja. Por ejemplo, si vamos a EE.UU., yo aconsejo un seguro con una cobertura de no menos de 100.000 euros porque la asistencia sanitaria allí es muy cara. Y si vamos a realizar determinadas actividades de riesgo en destino, como escalada, por ejemplo, hay que leerse bien las pólizas, ya que hay muy pocas aseguradoras que ofrezcan cobertura para este tipo de actividades.

P: ¿Es eficaz la tarjeta sanitaria europea?

R: No vale para todos los países, pero en los que sí tienen el convenio es muy útil y funciona perfectamente. Cubre el 95% de los gastos sanitarios, que está muy bien, pero también hay que tener en cuenta que ese 5% puede convertirse en una suma elevada en determinadas contingencias, por ejemplo, en un accidente de tráfico que implique larga estancia de hospitalización. Siempre conviene complementar el viaje con una póliza básica de asistencia en viaje que cubra gastos de repatriación.

P: ¿Las personas mayores de 65 años tienen que tomar precauciones especiales en los viajes?

R: En general, tienen más patologías crónicas, muchas de ellas están polimedicadas y a menudo mal vacunadas. Algunos destinos no son recomendables. Por ejemplo, hay vacunas que no pueden administrarse a cierta edad o con ciertos tratamientos. Hay que revisar cada caso de forma individual y valorar si el destino es adecuado, incluso desde el punto de vista sociopolítico. En zonas con conflictos, ni siquiera el seguro médico puede garantizar cobertura, y cuanta más edad, mayor es el riesgo, obviamente.

P: ¿Qué pasa con los viajes de trabajo o de larga duración?

R: Atendemos a personas que viajan frecuentemente por motivos laborales, por ejemplo, a América Latina. Aunque solo estén una semana cada vez, si repiten varias veces al año, su riesgo es igual al de un viajero de larga duración.

 

“El aumento del riesgo por el cambio climático y el Covid ha sido exponencial”

P: ¿Ha aumentado el riesgo en los viajes por el cambio climático?

R: El aumento ha sido exponencial. El cambio climático sumado al impacto de la pandemia de Covid en países con pocos recursos ha puesto a sus ya débiles sistemas de salud en una situación todavía peor. Se han interrumpido las vacunaciones de calendario y han crecido enfermedades transmitidas por mosquitos. Hay una auténtica epidemia de Dengue en Sudamérica, con millones de casos en Brasil, Perú, Colombia, incluso en Argentina. Es un problema para ellos y para nosotros dado el intercambio de viajeros con América del Sur.

P: Para terminar, ¿qué mensaje daría a una persona que está planeando un viaje al extranjero?

R: Que su salud también viaja con ella. Que se informe, que planifique con tiempo y que no piense que porque el destino sea turístico o porque viaje con seguro está todo bajo control. La prevención es la mejor compañera de viaje. //

Centro de Salud Internacional